El bolero es un género musical que tiene su origen en Cuba y fue extendiéndose hacia Mexico, Puerto Rico y que entró en España por Santander. Tal es la cultura que le rodea que fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2023. La melancolía, el romanticismo, el amor, el desamor o el enamoramiento son algunos de los sentimientos por los que se caracteriza esta música y que se hizo tan popular a mediados del siglo XIX.
Y aunque es un tópico, es real que hay una comunidad hispana, gracias entre otras cosas al español (que no castellano). Vemos como estos boleros compuestos por un puertoriqueño han sido interpretados por ecuatorianos, argentinos, colombianos, mexicoestadounidenses, españoles, cubanos, etc y en todos esos paises han triunfado y triunfan unos boleros, de la mitad del siglo XX, y lo continuarán haciendo mientras se compongan canciones de esta calidad, de desamor la primera y de amor eterno la segunda.
La copa rota compuesto en 1946 por Benito de Jesús, nacido en Barceloneta (Puerto Rico) que la interpretó con su Trío Vegabajeño, aunque la versión del colombiano Alci Acosta se hizo tan popular en 1967 que se le atribuía a él.
Este bolero dado a conocer popularmente por José Feliciano, puertoriqueño, en 1968, es uno de los más reconocidos de este género musical. Es una canción de habla de celos y de desamor en el que el daño del alma se atenúa con el dolor físico, de hecho, uno de los versos dice así:
| "No te apures, compañero Si me destrozo la boca No te apures, que es que quiero Con el filo de esta copa Borrar la huella de un beso Traicionero que me dió" |
En 2015, Bunbury y Calamaro sacaron un álbum en directo de su gira, en el que "La copa rota" destacaba.Y como se escucha, el público no se contiene un pelo cantándola.
De los mexicoestadounidenses, La Santa Cecilia, que tomaron su nombre de la patrona de la música, en 2022 hicieron su versión.
En una entrevista con el compositor acerca de esta obra: “Tú sabes que de los artistas a la gente le gusta estar hablando. Cuando salía para San Juan ella me daba un beso antes de irme. Un día la noté un poco triste, porque le habían llevado un cuento de que yo andaba con alguien, y cuando me despedí, ella quiso repeler el beso. Eso hizo que yo me fuera triste también. Cuando venía de camino en el carro la primera frase que me salió fue: ‘No puedo verte triste porque me matas...’. Una vez en casa le dije que le iba a componer un tema y se lo comencé a cantar. Se me tiró encima a llorar y lloramos los dos”, manifestó Benito de Jesús sin despegar la mirada de una foto de Gloria. Y no es de extrañar, pues pasó 67 años junto a quien fuera su esposa.
La primera vez que la vio, expresa, “era sólo una muchacha de 15 años y ya yo había cumplido 22. Yo le hice una guiñaíta... y pa’ qué fue eso. Ella misma dijo: ‘¿Qué se cree este jíbaro?’ (Ríe) Pero la guiñaíta tuvo su efecto”.
Aunque el autor es puertoriqueño, la canción la hizo muy popular el cantante ecuatoriano Julio Jaramillo, dándole en ritmo de bolero con el que ha quedado para siempre. Vendió tantos discos que el autor decía que de ese bolero estaba viviendo, porque cada seis meses recibía regalías de diferentes países.
Aunque hubo algunas grabaciones anteriores, fué la de Jaramillo la que se hizo eterna. Y por qué?
- La Voz como Instrumento de la Verdad: Jaramillo canta con una vulnerabilidad controlada. Hay un lamento casi imperceptible en su timbre, una dicción perfecta y un énfasis emocional en palabras clave como “juramento” y “tumba” que le otorgan una gravedad sagrada.
- El Ritmo del Corazón: La base rítmica tiene una cadencia hipnótica, como el latido de un corazón ansioso, permitiendo que cada frase respire y cale hondo.
En la peli ecuatoriana Crónicas de 2004 en la que está Leonor Watling. La canta el grupo mexicano Café Tacvba con un ritmo muy apetecible y, además, con la letra que permite entender perfectamente lo que cuenta.
Aunque hay cantidad de versiones, ya termino con la de un pianista argentino Raúl di Blasio y la Orquesta Sinfónica de Guayaquil con el público entregado en 2022.

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